![]() |
"Todos mienten. O casi todos. |
2026-03-22
![]()
Game over

Tengo un problema. Si escribo sobre la guerra, el pedófilo majara, el mamoneo de Roig y los especuladores de vivienda y combustible, o de la cuadratura de los huevos de Pedro frente a todo, siento que me instalo en los lugares comunes de la narrativa actual; si no lo hago, pareciera que miro hacia otro lado y que hablar de cualquier otra cosa resulte una obscena frivolidad con la que está cayendo. Pero estoy saturada. Necesito un respiro. Una bocanada de aire que me haga olvidar por un momento la mierda de mundo que se está quedando.
Todos mienten. O casi todos. Mienten los que dicen que las guerras son necesarias, mienten los ricos que prometen mejorar la vida de los pobres, mienten quienes dicen que con Franco se vivía mejor, aunque fuera verdad que vivieran mejor unos pocos, mienten quienes dicen que mentir no es delito, mienten quienes dicen que no querían matarla y lo hicieron a conciencia. Mienten, mienten, mienten. Y yo también miento. Lo hago deliberadamente, y eso es casi peor. Lo hago a menudo. Casi todos los días. Cuando alguien me pregunta qué tal estoy.
Miento si digo que estoy bien, porque no concibo ese estado de bienestar personal cuando alrededor hay tanta herida, tanto sufrimiento, tanta injusticia, tanta falta de valores y ética.
Miento si digo que estoy mal porque tengo una casa, un trabajo, y una familia, que es lo mínimo que debería tener cualquier persona en cualquier lugar.
Pero resulta que hay canallas podridos de dinero y codicia que no permiten que otros tengan esos derechos al tiempo que consideran que abusar de menores, invadir otros países, manipular a las mentes más dormidas o acallar la de los más despiertos, es un poder intrínseco que pueden ejecutar a su antojo.
A ninguno de esos monstruos les da por fomentar el arte y la cultura, facilitar la investigación para nada que no sea una alienante tecnología que nos mantiene vigilados hasta límites terroríficos y terroristas o preservar los recursos de la naturaleza del consumismo más depredador. Eso no produce riqueza en términos económicos, que es lo único que les importa.
Los ricos nos quieren pobres. La riqueza solo enriquece a los ricos. Cuanto más ricos, más pobres.
Este silogismo describe el nauseabundo escenario al que da lugar ese imperialismo zafio que consiste en convertir el orden mundial en una cena de idiotas jugando a la Play. Si no eres tú uno de los que sujeta el mando, eres el que aparece en la pantalla con la mira telescópica de un francotirador apuntándote.
No puedo terminar esta columna sin la bocanada de aire que necesito. Y lo hago trayendo un pequeño gran poema firmado por Miguel Hernández, que hasta Trump sería capaz de entender si fuera capaz de mirar más allá de su ombligo.
Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.
Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.
Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes
Este es el único arma de construcción masiva que puede hacer este mundo respirable, si no hay amor, game over.


Para dar tú opinión tienes que estar registrado.