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"defender la dignidad de la persona trabajadora |

Pastoral del Trabajo en Villargordo
REDACCIÓN /LIBREOPINANTE
LA PASTORAL DEL TRABAJO SE PRESENTA EN VILLARGORDO BAJO EL LEMA «CAMINANDO JUNTOS EN CORRESPONSABILIDAD»
La parroquia de la Asunción de Nuestra Señora de Villargordo acogió un emotivo y cálido encuentro de presentación de la Pastoral del Trabajo de la Diócesis de Jaén, que reunió a vecinos y miembros de la comunidad parroquial (integrada por Vados, Torrequebradilla y Sotogordo) en una jornada guiada por el espíritu del trabajo compartido y la corresponsabilidad eclesial.
El acto comenzó en un ambiente de recogimiento y oración de la mano del párroco, Don Miguel Conejero, quien iluminó el encuentro a partir del Evangelio de San Mateo (Mt 18, 21-35), recordando la importancia del perdón, la fraternidad y la justicia en el seno de la comunidad.
A continuación, tomó la palabra Bartolomé Mateos, delegado diocesano de la Pastoral del Trabajo, quien dirigió una afectuosa bienvenida y agradecimiento a la comunidad parroquial, a la vez que tuvo un recuerdo muy especial para el consiliario Pedro Montesinos, ausente por un percance de salud. Hizo un recorrido histórico agradecido reconociendo la labor de sacerdotes jubilados como Tomás Rivas o José López Chica, así como de anteriores delegados, entre ellos el ponente, Francisco Javier Cruz (Francis) y la memoria entrañable de laicos comprometidos como Francisco Jesús Carretero y los ya fallecidos Andrés Calles y Juan Antonio Expósito.
En su intervención, Bartolomé Mateos destacó la urgencia de llevar la luz del Evangelio al mundo laboral para «defender la dignidad de la persona trabajadora», haciendo eco del mensaje de los papas San Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco sobre el valor sagrado del empleo y la denuncia de problemas de exclusión como el desempleo o la crisis de la vivienda. Asimismo, hizo una llamada a constituir en la parroquia un Equipo Parroquial de Pastoral Obrera (EPPO) para seguir promoviendo la justicia social.
Una trayectoria guiada por el compromiso con los más vulnerables
El delegado presentó al ponente de la jornada, Francis, de quien subrayó no solo su sólida formación académica y teológica como experto universitario en Pastoral del Trabajo por la Conferencia Episcopal Española, sino también su vasta trayectoria humana, pastoral y social, con una vida enraizada en el barrio del Polígono del Valle en y que actualmente desarrolla su labor en Cáritas Diocesana acompañando a personas migrantes y privadas de libertad.
En su exposición, Francis ahondó en la misión esencial de la Pastoral del Trabajo: ser sal y luz en el mundo laboral y llevar el Evangelio al ámbito del trabajo para hacer de la Iglesia un hogar donde la persona trabajadora encuentre apoyo, formación y esperanza. Explicó cómo la Pastoral del Trabajo promueve la conciencia social de los cristianos, impulsa la defensa de un trabajo digno frente a realidades precarias y busca la creación de Equipos Parroquiales de Pastoral Obrera (EPPO) como grupos de reflexión y acción desde la propia parroquia. Asimismo, repasó las principales actuaciones que se llevan a cabo en la diócesis, tales como el acompañamiento en jornadas clave (1.º de Mayo, Trabajo Decente), la denuncia profética ante la siniestralidad laboral y la presencia en iniciativas como los Círculos del Silencio.
Una llamada a llevar el Evangelio a la vida cotidiana
En la parte final del encuentro, el párroco, Don Miguel Conejero, quiso dejar una reflexión sobre uno de los grandes retos de la comunidad cristiana: superar una vivencia intimista de la fe y conseguir que el Evangelio impregne también la vida cotidiana.
«Quizá por la secularización y el ambiente a veces adverso ha cuajado incluso entre los fieles la visión intimista de la fe. Esto conlleva una fe vivida en la comunidad que luego cuesta vivir en el mundo cotidiano», señaló.
En este sentido, invitó a la comunidad a reflexionar sobre cómo hacer que «el Evangelio de Cristo llegue a nuestra vida cotidiana» y a tomar conciencia de que «todas las cuestiones relacionadas con el mundo laboral son susceptibles de ser evangelizadas».
Como posible camino para avanzar en esta tarea, el párroco planteó «un acercamiento mediante el estudio de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI)», conectando así la fe con las realidades concretas que viven las personas en el trabajo, en la familia y en la sociedad.
Un sueño compartido y una llamada a la esperanza
En el momento de la despedida, Bartolomé Mateos retomó la palabra para expresar un agradecimiento sincero a la comunidad parroquial por su acogida y para hacer entrega de un recuerdo conmemorativo tanto al ponente como a la parroquia.
El delegado concluyó con un cálido mensaje de esperanza, remarcando el sueño eclesial de que «el trabajo sea fuente de humanización» e invitando a la comunidad a abrir caminos para construir el Reino de Dios en las cooperativas, los campos, los despachos y cada rincón donde se busca justicia. Cerró el encuentro denunciando injusticias laborales presentes en el mundo actual(trabajadoras del hogar, trabajadores de correos, bomberos, accidentes laborales, trabajadores pobres, precariedad juvenil en relación al trabajo y a la vivienda…); recordando las palabras del Papa Francisco sobre el valor sagrado del trabajo y su capacidad para dar dignidad a las familias, así como un fondo mundial en el que el dinero destinado a armamento se dedique a combatir la miseria, la pobreza y la crisis climática; haciendo un llamamiento final a seguir caminando juntxs al servicio de los trabajadorxs más vulnerables.
Asimismo, se aprovechó la ocasión para informar sobre la próxima celebración de un cursillo de Doctrina Social de la Iglesia, organizado por la HOAC los días 17 y 18 de octubre en el Seminario Diocesano de Jaén.


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