![]() |
"No nos resignamos. |
2026-04-05
![]()
“Yo acuso”

Tomo el título del artículo de ´Émile Zola sobre el caso Dreyfus, un capitán del ejército francés, acusado injustamente de filtrar documentos secretos a los alemanes y condenado por traición a la patria con prisión y el destierro, para, una vez más, clamar contra las atrocidades perpetradas por dos monstruos con poder y con armas: Trump y Netanyahu, principales responsables del genocidio de Gaza y del bombardeo de Irán y el Líbano.
Yo acuso a todas las empresas armamentísticas y energéticas, nacionales e internacionales, dirigidas por oligarquías insaciables de poder y dinero, que se benefician con sumas astronómicas a costa de la muerte de miles de personas, niñas y niños, mujeres y ancianos.
Yo acuso a todo el entramado mediático que con su información blanquea y distorsiona la realidad de los hechos para tener adormecida a una población indefensa ante las masacres que perpetran potencias impunes ante el derecho internacional y ante una opinión pública escéptica, confundida e impasible.
Yo acuso al “ecosistema político” calculador de sus intereses y posicionado en función de sus cuentas partidistas y electorales. Una parte, la extrema derecha situada claramente a favor de las potencias agresoras y una derecha tradicional con posiciones tibias haciendo cálculos para no alinearse con las del Gobierno de España. Y una Izquierda claramente en contra de la guerra y poco decidida y comprometida con la movilización de la ciudadanía en la calle.
Yo acuso a los gobiernos timoratos de Europa sin una posición propia para parar una guerra injusta —ninguna guerra es justa— pensando más en sus intereses que en las consecuencias catastróficas con la muerte de miles de personas inocentes e indefensas.
Yo acuso a una sociedad civil ausente y sorda ante una guerra alejada geográficamente de nosotros, pero muy próxima a nuestras conciencias, y preocupada más por los interese colaterales que de lo realmente trágico que es la muerte y destrucción de los pueblos.
Yo acuso a tantas estrellas mediáticas, tanto hombres y mujeres hinchadas de glamour, tantos deportistas, artistas plenos de fama, dinero y admiración, y tantos… callados, ausentes y “cómplices”.
Émile Zola consiguió con su artículo movilizar a la ciudadanía en el siglo XIX para que, después de varios años y recursos judiciales, el capitán Dreyfus fuera absuelto y restituido en su puesto de militar, incluso con el ascenso a comandante. Cuántos artículos como el de Émile Zola serían necesarios hoy para exigir a nuestros gobiernos y a nuestra justicia acabar con estas guerras devastadoras de ciudades, de vida y de futuro.
No debemos renunciar a llevar a los genocidas conocidos, y a los que los financian y apoyan, menos conocidos, ante los tribunales internacionales de justicia para que paguen por tanta maldad, tanta impunidad y tanta crueldad cometida. Somos más, somos mejores y de distintos colores, somos, unidos, más poderosos y tenemos la legitimidad y la fuerza de pertenecer a una sociedad, en su mayoría, decente.
No nos resignamos.


Para dar tú opinión tienes que estar registrado.