![]() |
"Carmen María Fdez-Kofbler Casas-Neff, nos abrió la puerta de par en par al conocimiento de los pobladores y de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena en el Siglo XVIII. |
2026-04-19
![]()
Andaluzas, aceituneras altivas

Carmen María es una divulgadora comprometida. Nos sedujo su sensibilidad para contarnos historias. Convirtiendo en poesía la reconstrucción de los sueños de sus antepasados en la lucha por la supervivencia en una tierra inhóspita. Sucedió en tiempos de utopías alentadas por un soplo de Ilustración e icarias igualitarias. Aún fértil en el relato amable y culto de la memoria rescatada de los archivos parroquiales, legajos y centros documentales. Una obra inmensa, tratada con mucho cariño desde las lomas de La Carolina. “Alrededor de las hogueras de Nochebuena, el aroma del stollen se mezclaba con el del aceite de oliva virgen, una alquimia de patrias que solo el hambre y la esperanza saben cocinar”.
Tuvimos la fortuna de compartir espacio y sobremesa en el mes de marzo. Junto a la Charca de Pegalajar, con agua abundante, cristalina. Un pueblo de Sierra Mágina (Jaén), cuna de nuestro anfitrión: J M Cóher, que nos relató algunas costumbres y cuitas de antaño. Algunas de ellas están recogidas en su alegato por la preservación de la memoria. “El asesino Franco”, cuyo libro tuve el privilegio de acompañar en su presentación, en La Modelo de Barcelona, 2025. Pegalajar, también motivó a Pilar López a escribir la historia de su abuelo, Francisco Merino, y conocido como “el alcalde de los mantecaos”. Historias entrelazadas de nuestros abuelos y abuelas, gente anónima, que nos hermanan en este 90 aniversario del golpe militar contra los sueños de justicia social, igualdad y libertad de la II República. Ahora, cuando escribo esta crónica, se cumplen 95 años de aquel 14 de abril de 1931. Sembrado de esperanza.
Carmen María Fdez-Kofbler Casas-Neff, nos abrió la puerta de par en par al conocimiento de los pobladores y de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena en el Siglo XVIII. Sus libros constituyen un testimonio de su gente, sus sueños y sus vidas. “Un ecosistema tan complejo”, cuya lectura cautiva desde la primera página. Tampoco lo tuvieron fácil. “Colonos centroeuropeos que, engañados por promesas de una tierra de leche y miel, se encontraron con el paludismo, el tifus, y el garrotillo”.
Así hemos conocido la naturaleza bandolera, las fraguas, los amores prohibidos y las lindes en conflicto- Las mujeres, viudas, y con poder de decisión, el ojo de la Inquisición, la soledad y las cuñas del queso compartido. Y la prosa que nos lleva por los paisajes y los pueblos del Camino Real. “El chisme corría más rápido que el agua por las acequias”. La Carolina, Santa Elena, Villa de Baños, Guarromán, Carboneros, están presentes en “Espuma de Plata”, jalonando la huella común de quienes nos precedieron: “Nosotros tejimos la alfombra, y la extendimos a vuestros pies. No la pisoteéis, caminad sobre ella”. Preciosas ilustraciones y dedicatorias: “A los autores de mi vida. Soy porque otros han sido. Humildemente, he puesto palabras al silencio de quienes ya no tienen voz”. Son las protagonistas que nos precedieron: mujeres, andaluzas y aceituneras altivas.


Para dar tú opinión tienes que estar registrado.